Enfrentar un cargo criminal no solo pone en riesgo la libertad de un inmigrante, sino también su derecho a permanecer en los Estados Unidos. El sistema de inmigración federal tiene sus propias reglas para clasificar los delitos, y muchas veces lo que la ley de Tennessee considera una infracción menor puede ser motivo de deportación. Si usted no es ciudadano estadounidense, comprender cómo interactúan las leyes penales con su estatus migratorio es vital para proteger su futuro.
Delitos de bajeza moral
Esta es una categoría de la ley federal de inmigración que castiga los actos que demuestran deshonestidad, fraude o una conducta contraria a las normas sociales.
- Robo y fraude: El robo en tiendas, el uso de tarjetas clonadas o la falsificación de cheques en Nashville entran en esta clasificación y pueden congelar cualquier trámite migratorio.
- Violencia doméstica: La ley federal tiene cero tolerancia con el maltrato familiar. Una condena por esto puede iniciar un proceso de deportación, sin importar los acuerdos locales que se logren en Tennessee.
- Engaño a la autoridad: Mentirle a un oficial de policía o presentar declaraciones de impuestos falsas se procesa como un acto deshonesto ante el gobierno federal.
Una sola condena por un delito de bajeza moral dentro de los primeros cinco años de haber ingresado al país puede activar un proceso de expulsión.
Delitos agravados
Para el sistema de inmigración, un delito agravado no requiere necesariamente de extrema violencia. El gobierno federal incluye aquí faltas que las cortes penales de Tennessee a veces consideran menores.
- Tráfico de drogas: La venta, distribución o posesión de sustancias controladas con la intención de distribuirlas destruye casi de forma automática cualquier oportunidad de arreglar papeles en el futuro.
- La regla de los 365 días: Si un juez en Tennessee lo condena por robo o agresión a una sentencia de un año o más de prisión, el delito se convierte en una felonía agravada para inmigración, incluso si la condena queda en libertad condicional.
- Delitos de armas: La posesión ilegal de un arma de fuego o el tráfico de armamento elimina de inmediato la posibilidad de pedir perdones migratorios ante un juez federal.
Llegar a tener una condena por una felonía agravada resulta en una deportación casi inevitable y en la prohibición de regresar a los Estados Unidos de por vida.
Sus derechos bajo el caso Padilla v. Kentucky
Muchos inmigrantes firman acuerdos de culpabilidad apresurados (plea bargains) para salir rápido de la cárcel de Nashville, sin saber que están firmando su propia orden de deportación.
- Obligación del abogado: Como consecuencia del caso Padilla v. Kentucky (2010), su abogado defensor penal tiene la obligación de advertirle explícitamente si un acuerdo con el fiscal afectará su estatus migratorio.
- Detención obligatoria: Ciertos cargos penales impiden que la persona pague una fianza ante las autoridades de inmigración, obligándola a llevar todo su juicio de deportación bajo encierro.
- Pérdida de la Green Card: Tener la residencia permanente legal no lo protege por completo. Cometer un delito grave le da el derecho al gobierno de revocar su estatus y expulsarlo del país.
Evitar una declaración de culpabilidad apresurada y tener asesoría es la estrategia más importante para resguardar sus derechos constitucionales.
Proteja su residencia en Estados Unidos
Enfrentar el sistema de justicia penal requiere un enfoque coordinado. A veces, modificar la redacción exacta de los cargos o negociar una sentencia de 364 días en lugar de 365 puede ser la diferencia entre quedarse con su familia o ser expulsado de los Estados Unidos.
Explorar las consecuencias migratorias de cargos penales le permitirá entender la gravedad real de su situación antes de tomar cualquier decisión en la corte penal. Si usted o un ser querido se encuentran bajo arresto en Nashville, actuar con rapidez y buscar asesoría profesional es indispensable para evitar que un error legal arruine su vida en este país. Mantener una postura firme y bien informada desde el primer día es la mejor defensa para preservar su libertad y su permanencia legal en la comunidad.
